RESEÑA HISTÓRICA SOBRE EL TEST DE RORSCHACH por

Cristina Fernández Belinchón*

El test de Rorschach se conoce en el momento presente como el “test de las manchas”, despertando la curiosidad de profesionales y pacientes. Pero, ¿de dónde surgió la prueba psicodiagnóstica?

Durante el siglo XIX se realizaron los primeros trabajos con manchas de tinta, de la mano de Kerner, Binet, Whipple, Bartlett o Parsons, de manera no sistemática y orientados al estudio de la imaginación visual, el proceso de asociación, los intereses o las diferencias individuales. Pero no es hasta principios del siglo XX cuando se comienzan a sistematizar las investigaciones.

Hermann_Rorschach_c.1910Hermann Rorschach (1884-1922), psiquiatra suizo con influencia psicoanalítica, inició sus investigaciones en el área de las alucinaciones reflejas, en concreto sobre la percepción. Su primer objetivo al comenzar a estudiar los resultados que los pacientes daban a las manchas de tinta fue la elaboración de un diagnóstico para diferenciar la esquizofrenia de otras patologías. Como muchos de los psiquiatras de su época, pensó que las manchas de tinta podrían ser un estímulo para estudiar la imaginación visual. Ya en su infancia jugaba al popular juego Kecksographie (Blotto) o juego de las manchas, incluso fue apodado “Klex” (mancha, borrón), posiblemente por su afición a dicho juego infantil.

H. Rorschach comenzó su especialización en psiquiatría en 1909, trabajando de manera poco sistemática un corto período en 1911 con Konrad Gehring creando y descartando manchas a través de la comparación de las respuestas al Blotto de sus pacientes con las de adolescentes alumnos de Gehring. Ese mismo año E. Bleuler, director de la tesis doctoral “Sobre alucinaciones reflejas y apariciones afines” de Rorschach, publicada en 1912, acuñó el término de esquizofrenia. Un año después de empezar su especialización, en 1910, H. Rorschach contrajo matrimonio con Olga Stempelin, médico rusa a la que conoció en 1906. Tendrían dos hijos, una niña en 1917 y un varón en 1919. En 1913 acabó su especialidad, y, tras pasar 7 meses en Moscú trabajando en una clínica privada, volvió a Suiza, donde en 1915 es nombrado director adjunto de un hospital psiquiátrico en Herisau.

Es allí donde a finales de 1917 o principios de 1918 comenzó a estudiar el juego de las manchas de manera más sistemática que en 1911, interesado en clasificar las características destacadas de las respuestas.

Primeras láminas

Primeras láminas

Para ello empleó 40 manchas en su investigación, administrando 15 de ellas más frecuentemente que el resto, llegando a recoger datos de 405 sujetos, 117 de ellos no pacientes. A partir de ahí elaboró tres tipos de códigos: los primeros representaban la zona de la mancha donde se había dado la respuesta, los segundos versaban acerca de las características principales de la mancha que determinaban la imagen percibida (forma, color, movimiento, etc.) y los terceros clasificaban los contenidos (humano, animal, etc.).

A principios de 1920 el autor se dio cuenta de la utilidad diagnóstica de sus investigaciones, identificando aspectos de la persona como rasgos o estilos de personalidad. Por ello, elaboró su primer manuscrito basándose en las 15 láminas más empleadas, pero fue rechazado por varias editoriales, llegando a solicitarle una de ellas la reducción a seis láminas, que rechazó. Volvió a redactar la obra, y W. Morgenthaler, su improvisado agente, consiguió que la editorial Bricher accediera a su publicación, si reducía las láminas a 10. Así, Hermann Rorschach pudo publicar su obra en septiembre de 1921 bajo el nombre de “Psychodiagnostik” (“Psicodiagnóstico”).

En la reproducción se alteraron el tamaño y algunos colores, introduciendo un sombreado que no existía; el autor reaccionó con entusiasmo a estos efectos de sombreado, continuando sus investigaciones acerca de ello.Señaló además las limitaciones de sus datos y la necesidad de seguir investigando.

La potencia del test radica en su capacidad para describir las características psicológicas del sujeto, poder ayudar a establecer un diagnóstico, tratamiento y realizar un pronóstico. El autor centró su obra en el estudio del individuo, la cultura grupal y el proceso de creatividad, convirtiéndose en un científico con enorme curiosidad. Gracias a ello pudo superar los obstáculos de la publicación de su obra. Sin embargo, Hermann Rorschach falleció el 1 de abril de 1922, solamente 8 meses después de la publicación de su monografía “Psicodiagnóstico”, decepcionado por la indiferencia con que fue acogido el trabajo y el desastre financiero que supuso para la editorial.

Rorschach no pudo saber que la prueba se desarrollaría con posterioridad, despertaría el interés de los profesionales dedicados a la salud mental  y se convertiría en una de las mayores pruebas proyectivas validadas y empleadas en la actualidad en todos los países. Afortunadamente, los bienes de Bricher se subastaron, lo que permitió que la monografía y las 10 láminas las adquiriera otra editorial, Verlag Hans Huber, que en la actualidad continúa gestionándolo. Gracias a ello, los diferentes sistematizadores han podido ampliar la obra de Rorschach, hasta llegar al Sistema Comprehensivo de John Exner. Pero eso….es otra historia.

Referencias

  • Exner, J.E., Jr. (1994). El Rorschach, un sistema Comprehensivo. Volumen 1: fundamentos básicos . Tercera edición. Madrid: Psimática.
  • Klopfer, B., & Davidson, H.H. (1979). Manual introductorio a la técnica del Rorschach (6ª ed.). Buenos Aires: Paidós. Schwarz, W. (1996).
  • Schwarz, W. (1996): Hermann Rorschach, M.D.: His Life and Work. Rorschachiana, 21 (1), 6-17
  • Signer, R. (2011):  Archivo y museo de Hermann Rorschach. Madrid: Psimática.

Cristina FBelinchon

* Cristina Fernández Belinchón. Psicóloga Especialista en Psicología Clínica. Diplomada en Estudios Avanzados. Profesora titulada de Rorschach y Métodos Proyectivos.